La calidad ambiental en las residencias de mayores es un factor clave para la salud y el bienestar de las personas mayores, que pasan la mayor parte del tiempo en espacios interiores y presentan una mayor vulnerabilidad frente a condiciones ambientales inadecuadas.
Aspectos como la ventilación, la calidad del aire interior y el confort térmico influyen directamente en la salud física y cognitiva de los residentes. Por ello, normativas y estándares técnicos recomiendan aplicar criterios más exigentes en este tipo de centros, adaptados a las necesidades específicas de las personas mayores.
Mejorar la calidad ambiental en las residencias implica controlar temperatura y humedad, garantizar una ventilación adecuada, reforzar la filtración del aire y apoyarse en la monitorización continua de parámetros clave como CO₂ y partículas.
Calidad ambiental en residencias de mayores: aspectos clave.pdf










