Alérgenos, químicos y partículas en suspensión afectan negativamente a los niños, mucho más propensos que los adultos, por la contaminación del aire interior en los edificios.

Además los niños más pequeños tienen menos capacidad de comprender y comunicar claramente sus síntomas y se ven afectados de forma directa por la calidad del aire.

Una mala o nula purificación del aire transmite asmas, rinitis, alergias, propaga virus e incrementa el ausentismo escolar al contraer enfermedades.

La calidad del aire afecta al desarrollo cognitivo de los niños.

Son 1.300 las horas que los estudiantes pasan de media en el colegio. Sumado a la preocupación por la nutrición y el ejercicio físico, la calidad del aire que respiran tiene un tremendo impacto en las capacidades de los estudiantes. Un aire limpio y saludable para respirar es un requisito imprescindible para que un niño sea exitoso.

Un colegio debe ser mucho más que un lugar al que ir cada día, y convertirse en un entorno de creatividad e inspiración, donde la calidad del aire interior juega un papel muy importante para la salud de los niños.

Las aulas de enseñanza tienen la obligación de disponer de un sistema de ventilación que garantice unos niveles de calidad de aire exigidos, y aporte el suficiente caudal de aire exterior que evite la formación de elevadas concentraciones de contaminantes.

El RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, Real Decreto 1027/2007) obliga a que las aulas de enseñanza cumplan unas exigencias mínimas de ventilación y de calidad del aire interior. Esto es aplicable tanto a los colegios y edificios de nueva construcción como a las reformas de instalaciones térmicas en los edificios ya existentes.

Desde hace muchos años en Aire Limpio nos preocupamos por la calidad del aire interior en centros del sector educativo. La prueba de ello es la instalación de sistemas en más de 300 colegios.

¿Necesita que evaluemos su proyecto?

¿Necesita más información?

Escribe y presiona intro para buscar